Vergüenza, no tan ajena (II)

La Red Europea de Consejos del Poder Judicial, ENCJ por sus iniciales en inglés, publica una nueva edición del informe sobre  Independencia, Fiabilidad y Calidad de los Sistemas Judiciales Europeos.

El informe analiza los resultados de una encuesta realizada a finales de 2016 entre un total de 11.712 jueces de 26 países europeos. Y como ya ocurrió con el Informe 2014-2015, su análisis vuelve a poner de manifiesto cuestiones muy preocupantes:


 

En España han contestado la encuesta 718 jueces o magistrados, de los que aproximadamente el 42 % han sido mujeres y el 58 % hombres. Por lo que partiendo de un total de 5.367 (52 % mujeres y 48 % hombres) que consta en el censo de este año 2017, nos lleva a que contamos con la opinión de un 13 % del total, siendo las respuestas más significativas las siguientes:
 

1- 71 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 10%) reconocen haber estado sometidos a presiones para decidir un caso en un sentido concreto. Otro 5% no estaba seguro. Nos superan únicamente Letonia, Lituania, Croacia y Albania.

 

2.- 57 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 8%) manifiestan que se aceptan sobornos para conseguir resoluciones favorables. Un 2% dice que de forma regular, otro 5% manifiesta que se aceptan  excepcionalmente y otro 3% que se aceptan en raras ocasiones. Otro 27 % no estaba seguro. Nos superan únicamente Rumanía, Bulgaria y Albania.

 

3.- 71 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 10%) manifiestan que se han visto sometidos a amenaza de acciones disciplinarias por el sentido en que han resuelto un caso. Otro 6% no estaba seguro. Y 107 (el 15%) reconocen que sus decisiones se han visto por ello afectadas. Nos superan únicamente Rumanía, Polonia, Lituania, Letonia e Italia.

 

4.- 129 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 18%) reconocen que se saltan las reglas establecidas en el reparto de asuntos para influir en sus resultados. Otro 26% no estaba seguro. Aquí superamos a todos los demás países en los que se ha realizado la encuesta.


5a.- 459 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 64%) manifiestan que los jueces se designan atendiendo a criterios que no tienen nada que ver con su preparación y capacidad. Otro 18% no estaba seguro. Aquí superamos con creces a todos los demás países, quedándonos más de 10 puntos por encima del siguiente resultado. 

 

5b.- 560 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 78%) manifiestan que los jueces ascienden por motivos ajenos a la capacidad o preparación. Otro 14% no estaba seguro. Volvemos a superar con creces a todos los demás países, quedándonos más de 10 puntos por encima del siguiente resultado. 

 

6.- 323 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 45%) reconocen que las decisiones de los jueces se ven afectadas por presiones medíaticas. Otro 30% no estaba seguro.

 

7.- 122 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 17%) , reconocen que las decisiones de los jueces se ven afectadas por presiones de los social media (Facebook, Twiteer...). Otro 44% no estaba seguro.

 

8.- 201 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 28%) manifiestan que su independencia no es respetada por el Gobierno. Otro 14% no estaba seguro. Y 186 de ellos (26%) que tampoco es respetada por el propio Poder Judicial.


11.- 35 de los 718 jueces españoles que contestaron (el 5%), manifiestan que desde su propio juzgado ha recibido presiones para resolver un caso en determinado sentido. Otro 3% no estaba seguro.

 

 

Como concluía el artículo publicado por El Mundo con ocasión del anterior informe, para una gran mayoría de los jueces españoles ascender en su carrera es cuestión de amiguismo. Una cifra auténticamente récord en Europa, donde la media de jueces que creen que «ni el mérito ni la capacidad tienen que ver con la promoción profesional» en sus respectivos países se sitúa en torno al 30%. Es decir, que en España prácticamente se triplica el dato global europeo." Por otra parte, "España es uno de los siete países cuyos jueces opinan -en un porcentaje muy bajo, eso sí- que «se aceptan regularmente sobornos para decidir sobre un caso». Los otros países donde hay jueces que coinciden en eso son Albania, Bulgaria, Italia, Rumanía, Serbia y Eslovaquia."


En definitiva y por lo que a letrados (y justiciables) interesa, los propios jueces reconocen que la asignación de un caso a un magistrado o tribunal puede haber sido determinada por intereses espúreos y además, que cuando se produzca el fallo (abstraeremos el plazo de tiempo necesario para que ello ocurra) cabe también que éste haya sido determinado por un soborno o por presiones.


Lo que sigue sin decirnos el informe, es cuántos de esos jueces que reconocen presiones y sobornos instaron la persecución de tales hechos por el cauce legalmente establecido (denunciando en una comisaría o abriendo unas diligencias penales). Aunque mucho me temo que la cifra es 0. Y de ahí que debamos seguir sintiendo vergüenza.


J.F. Ruiz.
Abogado
 

Acceso al informe en inglés
 

En el año 2014, ultimo ejercicio con cifras armonizadas, en España había 12 jueces por cada 100.000 habitantes frente a una media europea de 21. Y el número de fiscales se situaba en 5 por cada 100.000 habitantes, frente a los 11 de la media europea. Por el contrario, el número de abogados alcanza 291 por cada 100.000 habitantes frente a una media europea de 149. 

 
 

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